Cronica del Teatriclo

EL TEATRICLO por Rocío Sánchez.

En el marco de ciclo de artes escénicas que se realizó en el Teatro de La Manzana se presentaron varios grupos de artistas con el fin de compartir las tardes de domingos en familia. El Teatriclo comenzó en el mes de abril y finaliza en el mes de junio. “Tres de la tarde” indicaba mi reloj. Escuché que golpeaban la puerta. Abrí y al asomarme me encontré con muchos bolsos, algunos grandes otros más chicos, valijas, instrumentos y algún que otro bártulo suelto. Algunas veces me sorprendieron con mesas, otras veces con cajas de cartón y hasta con grandes zapatos de payasos sueltos. La circulación de obras se modificó constantemente las tardes de domingos ya que en el Teatriclo participaron payasos, actores y titiriteros. Comenzamos este ciclo compartiendo con el grupo Gurú, teatro de sombras. La directora Sol Rizzo y Susana Pretelli, la intérprete y dramaturga, organizadoras del ciclo, llegaron en dos taxis cargados de bolsos. Bajaron todos sus bártulos entre ellos dos mesas, dos valijas y un cilindro rayado que parecía contener una sombrilla para la playa. No. No era una sombrilla. Dentro de él había muchos caños de metal. Pasamos a la gran sala. Las chicas abrieron las dos valijas, la tela rayada con forma de cilindro desapareció y solo quedaron los caños de metal. Cada uno de ellos tenía un número y sólo Susana sabía cómo acomodarlos para que formen el panel blanco y naranja. Delante de él se ubicó el Kamishibai, un pequeño teatro de papel donde ocurre la magia. Detrás del panel, sobre las pequeñas mesas se encontraba una pequeña estructura de cartón dónde se colocaron los títeres y las lámparas. Una vez ubicados los objetos en sus lugares comenzó a contarse la historia de “Popolino es un pequeño y hermoso pueblo donde sus habitantes no son felices pero todo va a cambiar con la llegada del mago Sasán”, empezó diciendo la intérprete que dio inicio a esta historia. Luego compartimos las tardes con el grupo de teatro Kashimá que presentaron “Leer para creer” donde contaron historias increíbles. Tres actrices fueron las encargadas de poner en marcha la obra. Agustina Toia, Laura Wulfson y Julia Rovere llegaron repletas de cosas, buena onda y mucha ansiedad. Cargadas de objetos como botas de lluvia, un paraguas, unas telas coloridas que crearon la habitación de la nena protagonista de la historia, una tablet, un celular y una caja con forma de cofre con grandes tesoros en su interior: Libros. Muchos libros de cuentos clásicos. Cuando el público ingresó a la sala empezó la función y conocieron a Malena, una nena que luego de aburrirse de la tablet y el celular descubrió el fantástico mundo de los cuentos y conoció a sus personajes preferidos. Finalmente, disfrutamos del ciclo con un grupo de payasos que llegaron en una Kangoo cargada de instrumentos y escenografía. Como en el auto de un payaso de caricatura, salieron todos del vehículo y comenzaron a bajar las herramientas de trabajo. La compañía cómica La luna y el bigote nos trajeron dos propuestas diferentes para compartir en familia. Una fue “La banda de los papafritas” un espectáculo de música en el que payasos y juglares trataron la problemática ambiental. La otra propuesta de este grupo fue “Ventura!” donde tres payasos compartieron sus poesías, tropiezos y canciones con mucho humor. Durante los últimos meses compartimos la tarde en familia con alegría, humor, música y grandes historias y fuimos muy bien acompañados por Sachet, un payaso amigo que recibió al público con mucho gusto y humor y presentó las respectivas obras. Además, disfrutamos de las tardes de feria de objetos mágicos en el patio del teatro. El teatriclo finaliza en el mes de Junio y se presentan las siguientes obras: 21/6 a las 17 horas “Popolino” de Gurú, teatro de sombras 28/6 a las 17 horas “Leer para creer” de Kashimá, teatro.