EL DESTINO DE LOS HUESOS

Por Rocío Sánchez

El mundo conserva la sonoridad característica del caos. Allá, sobre el sillón hay una manta y debajo se encuentra un cuerpo frágil, una figura sensible. Se mantiene inmóvil por un instante y cobra vida cuando las luces se encienden y el caos se vuelve silencioso.

Una mujer, detrás de profundas ojeras manifiesta la falta de deseo, la ausencia de voluntad, un aburrimiento constante que invade todos los órganos de su cuerpo.

El destino de los huesos es la búsqueda interminable para satisfacer el alma y los miedos que acechan cuando se está en medio de la soledad. Una soledad que a veces es buena compañera y otras veces es traicionera y desgarradora.

Esta obra fue escrita por Virginia Ducler e interpretada por Andrea Fiorino.

Se presenta todos los domingos de abril a las 21 hs en el Teatro de La Manzana, San Juan 1950.